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05. mar, 2012

Alcántara, ecos de colonia y esclavitud

alcantara brasil maranhao ventanas

Separada de Sao Luis de Maranhao por un brazo de mar encontramos una península, Alcántara, con unas callejuelas del más puro estilo colonial portugués que vale la pena ver. Edificios bajos y coloridos, calles empedradas, tranquilidad, silencio…

Alcántara fue una rica población donde se concentraba la producción de esta parte de Brasil y se comerciaba con el resto de América y con Portugal. Los brazos que generaban tal riqueza, por supuesto, eran los de los esclavos secuestrados en África. Quedan en pie algunas grandes mansiones, otras están semiderruídas. Las casas medían su importancia por el número de ventanas que daban a las calles. Algunas de esas ventanas están hoy decoradas con vivos colores que hacen que pasear por aquí sea tan especial.

alcantara brasil maranhao jacare

la Rua Jacaré de Alcántara, la avenida principal que une la plaza y el embarcadero

alcantara brasil maranhao detalle puerta

Detalle de una puerta en Alcántara, preciosa la cerradura, ¿verdad?

Hay dos iglesias en Alcántara, una entera, blanca, muy bonita. Una Iglesia que huele al dulzor del Caribe, con aire fresco y luz tropical. Hay una curiosidad muy especial del retablo de la iglesia: si los ángeles de los retablos europeos quieren parecer inocentes niños regordetes, los de esta iglesia lucen una musculatura que más le (nos) gustaría a más de uno. El secreto es que los esclavos encargados de tallarlos los hicieron a su imagen, hombros amplios, pectorales poderosos, narices chatas…

alcantara brasil maranhao iglesia

alcantara brasil maranhao iglesia angeles

alcantara brasil maranhao iglesia interior

La otra iglesia también tiene su historia: consagrada a San Matías, la partió un rayo literalmente por la mitad. La nave se resquebrajó a lo ancho, separando la entrada del altar y destruyendo la parte posterior del edificio. Seguramente llevados por el mal presagio, los que allí vivían decidieron no repararla. Hoy queda la parte frontal, chamuscada pero firme, en medio de una explanada vacía excepto por otro elemento que queda en pie…

alcantara brasil maranhao iglesia derruida

alcantara brasil maranhao iglesia derruida

Ese segundo elemento es un pelouro, el pilar pétreo donde se ataba a los esclavos para castigarlos en público, como escarnio y advertencia. Uno como éste es el que hubo en su día en el peolurinho de Salvador de Bahía. El término Pelouro corresponde más bien a la sentencia que se dictaba, pero se refieren también con la misma palabra al pilar.

alcantara brasil maranhao pelouro

La lamentable sombra de la esclavitud del hombre por el hombre aparece en cada detalle en Alcántara. Uno de los museos que puede visitarse exhibe aún grandes hierros con letras. Son exactamente iguales que los que se usan para marcar al ganado, es decir, enormes, pero estos se usaron para marcar a personas. Estremece imaginarse ese hierro al rojo sobre un cuerpo humano, pero así pasó.

alcantara brasil maranhao hierro marcar esclavos

Hace ahora dos años estuvimos en Elmina, en la cosa de Ghana, donde se mantiene en pie un fuerte portugués con celdas para los esclavos. Y vimos también el angosto pasillo por el que los cautivos eran conducidos del fuerte a los barcos, y de allí a Brasil, quién sabe, quizás a Alcántara para ser marcados son esos hierros o para acabar como los Tigres de Sao Luis… Viajar, a veces, también es avergonzarse de la historia y de lo cruel que puede ser el humano con sus semejantes.

Como curiosidad que sepas que este triste pasado y los vestigios de las casas señoriales que puedes ver en Alcántara comparten península con un moderno centro de lanzamiento de cohetes, que nos quedará pendiente para algún otro viaje…

alcantara brasil maranhao queroseno jacare

alcantara brasil maranhao ventanasEn el próximo post te contaré cómo la vuelta a Sao Luis se complicó bastante más de lo que debería y acabamos en un catamarán embarrancado…

04. mar, 2012

São Luís de Maranhão, el casco colonial más grande de Latinoamérica

sao luis de maranhao iglesia

Tras ver Lençois en la Chapada Diamantina, volvimos en autobús a Salvador de Bahía para desde allí embarcarnos en avión a o Luís de Maranhão, via Brasilia. Una buena vuelta por tierras brasileras que nos supuso más de un día de viaje (una tarde entera de autobús para ir de Lençois a Salvador, noche allí y madrugón para volar y acabar llegando a media tarde a São Luís). Este desplazamiento supuso también un cambio en nuestro viaje: de las ciudades y paisajes de Bahía a un recorrido atravesando varios estados del nordeste brasilero en coche desde São Luís hasta Jericoacoará… Nos esperaban paisajes alucinantes, como os iré explicando en este blog.

brasilia desde el aire cronicas viajeras

Brasilia desde el aire

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Brasilia desde el aire

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Brasilia desde el aire

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Brasilia desde el aire

En este recorrido por el nordeste nuestra primera parada fue o Luís de Maranhão, conocido por ser el casco colonial más grande de Latinoamérica, con unos 5.000 edificios en (muy) diferentes estados de conservación. La ciudad fue fundada por los franceses (de ahí el nombre) que llegaron a un acuerdo de convivencia y comercio con los indios Tupinamba que habitaban la región. Cuando los portugueses consiguieron desplazar a los franceses de la zona, quienes salieron peor parados fueron los Tupinamba, reducidos y esclavizados…

sao luis do maranhao cronicas viajeras

Pasear por las calles de o Luís es casi como pasear por algunos barrios de Lisboa: el mismo encanto de una señora mayor venida a menos, ese toque decadente tan romántico, buena comida y azulejos por doquier en las fachadas. También están, como no, las calles en cuesta y las escaleras que unen calles paralelas, sin tranvías pero con más calor y más humedad. Y la influencia caribeña se tiene que notar: aquí no suenan fados, sino reagge a todas horas. Eso se debe a que en o Luís se captaban fácilmente la radios de Jamaica y de las islas caribeñas, y la ciudad es aún un referente en buen reagge, con animados debates entre los puristas del estilo y quienes añaden unos toques brasileros al género jamaicano por antonomasia.

sao luis de marahnao fuente

Denso plato en Sao Luis: moqueca de huevos y langostinos

Denso plato en Sao Luis: moqueca de huevos y langostinos

Pasamos apenas dos noches en o Luís, en la Pousada Portas da Amazonia. El edificio es impresionante, aunque la fachada tenga un aspecto muy discreto. El interior está formado por la unión de dos antiguas casas coloniales con un patio interior donde se sirven los desayunos, presidido por un enorme árbol cuyas ramas se expanden una vez superados los balcones de las habitaciones que, como la nuestra, dan a ese patio. Los responsables de la Pousada aseguran que en las ramas del árbol vive un perezoso, pero no llegamos a verlo.

La ciudad tiene muchos vestigios de la historia del Brasil colonial. Antiguas fuentes donde los barcos repostaban agua fresca, o estrechas callejuelas que usaban los esclavos traídos de África para ir de las mansiones al mar, cargados con cestas sobre sus cabezas para vaciarlas en las aguas del Atlántico. Si te digo que a estos esclavos les llamaban Tigres por que acababan tiznados a rayas con el contenido de los cestos, y si te digo que en la época los baños no tenían desagües, creo que te haces una idea bastante vomitiva de cuál era el trabajo que se obligaba a hacer a esta pobre gente: cargar con las heces de sus amos hasta el mar…

sao luis de maranhao casa azul

sao luis de maranhao detalle balcon

sao luis de maranhao iglesia

La excursión más interesante a hacer desde o Luís de Maranhão es visitar la cercana población de Alcántara, te lo cuento en el próximo post…

03. mar, 2012

Los viajes y los idiomas

idiomas aprender inglés en el extranjero

(Este es un Post Colaborador)

Basta con ver algunos de los programas de televisión en los que intrépidos viajeros o reporteros han de buscarse la vida en otros países (por ejemplo, Pekín Express o los simpatiquísimos programas de Jesús Calleja) o en los que un presentador recibe en el plató a un invitado extranjero (el Hormiguero de Pablo Motos, por decir uno) para darse cuenta de que el nivel de idiomas medio que tenemos por estos lares es bastante bajo…

Reconozco que para mi, aprender otros idiomas tuvo desde muy joven un doble incentivo: abrirme camino como periodista y poder disfrutar más de los viajes. Me quedé apenas con un nivel cómodo de inglés y con unas nociones de francés que debería reforzar… Es verdad que con una sonrisa, gestos y buena voluntad también se consiguen muchas cosas, pero un buen nivel de inglés o comprender un francés básico abre muchísimas puertas.

De la misma manera que estudiar idiomas me ha permitido sentirme más cómodo y entender mejor lo que tenía alrededor en otros países, viajar me ha permitido también aprender idiomas, ejercitar el inglés y aprender algunas palabras en otras lenguas.

Por eso recomiendo sin problema que una de las mejores maneras de aprender otras lenguas es hacer cursos de idiomas en el extranjero. Yo aprendí un montón pasando un mes en Irlanda como monitor de otros alumnos cuando era mucho más joven, y si pudiera, repetiría ahora perfeccionando con cursos de ingles en Canada que es un destino que me apetece mucho, por sus ciudades, sus paisajes y sus gentes: recuerdo que una vez, en un interrail, pregunté a un chico canadiense por que tantos de ellos, cuando viajan, lucen una bandera canadiense bien visible en sus mochilas. “Para que no nos confundan con estadounidenses”, dijo con una carcajada.

Si la idea de hacer cursos de idiomas fuera te parece interesante, échale un ojo a la página de  ESL ingles en el extranjero, tiene algunas opciones interesantes…

idiomas aprender inglés en el extranjero

Hablan el mismo idioma, pero no confundas a un canadiende con un estadounidense

19. feb, 2012

Vistas de la Chapada Diamantina desde el Morro do Pai Inácio

el camello lençois cronicas viajeras

Una de las excursiones que hicimos en Lençois fue ascender a una de las formaciones rocosas desde las que uno se hace una idea del paisaje de Chapadas (pequeñas mesetas) que forma la Chapada Diamantina. Se trata de la chapada conocida como Morro do Pai Inácio. Está a una altura sobre el mar de 1.120 metros, pero el ascenso puede hacerse en coche hasta tener que remontar un camino, superando a pie un desnivel de 300 metros. La senda no es en absoluto difícil, pero hay un par de tramos en los que hay que aferrarse a la roca para llegar arriba. Si te animas a subir, que sepas que has de llegar antes de las 17 h. (no está permitido el ascenso de noche) y bajar mientras quede luz de día…

Si te animas a hacer todo el ascenso caminando, que sepas que es uno de los paseos recomendados de la zona. Puedes dejar el coche en la última gasolinera al acercarte por la carretera BR 242 que une Lençois a Brasilia y hacer un recorrido de 18 kilómetros hasta arriba.

Desde arriba, las vistas son espectaculares…

morro do pai inacio chapada diamantina cronicas viajeras

morro do pai inacio chapada diamantina cronicas viajeras

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Nos quedamos hasta la puesta de sol, y no me resistí a montar el trípode y grabar unos minutos para compartirlos aquí:

El morro do pai inácio recibe este nombre por una leyenda local. En una época donde los terratenientes eran también los coroneles de la zona y dominan con mano de hierro a los habitantes del lugar, un humilde temporero se enamoró de la hija del coronel de la zona. Ella correspondió a su amor, y el padre montó en cólera (seguramente al saber quién había montado a quien, puestos a montar). Una batida de hombres armados acosó al amante, que intentó huir morro arriba. Arrinconado, perseguido y desesperado, saltó desde lo alto del Morro, y para sorpresa de todos, sobrevivió al salto y logró huir. El amor todo lo puede… Como pasa con las leyendas, hay quien la cuenta diciendo que el protagonista era un esclavo, o un minero. Intentando contrastar la versión más fiable encontré este vídeo: mejor escuchar la historia en brasilero…

Y ya que estamos, una última curiosidad: esta formación de chapadas que llaman “el camello”

el camello lençois cronicas viajeras

16. feb, 2012

Cascadas, pozas y cuevas alucinantes cerca de Lençois

gruta azul lencois 2ok

En los días que estuvimos en Lençois el plan era sencillo, cómodo y de lo más interesante: un potente desayuno en ese precioso hotel escuchando el canto de las aguas, el guía de Terra Chapada nos recogía, excursión con almuerzo en el camino, paseíto por el pueblo, cena tranquila y hasta el día siguiente. La combinación de descanso, buenos alimentos y deporte suave resultó realmente desentresante.

Así, hicimos un dos recorridos diferentes cuyo atractivo era sobre todo el paseo entre los bosques de la región para llegar a pozas donde el baño resultaba de lo más apetecible. Un largo paseo nos llevo al Pozo del Diablo, un antiguo enclave minero que fue en su día desecado a la caza de diamantes.

lencois pozo diablo cronicas viajeras

lencois pozo diablo cronicas viajeras

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Estuvimos también en la tranquilísima Cachoeira del Mosquito, con una poza tranquílisima y límpida, muy cerca del pueblo. Y en una divertida cascada que forma un tobogán por el que deslizarse sentado (o de pie si no tienes miedo a dejarte los incisivos en la caíd) hasta el agua. Parece una tontería, pero resulta imposible frenar una vez estás en marcha, en pocos metros ganas bastante velocidad y la mejor técnica es sencillamente dejarse llevar. Nos llamó la atención que en algunas de estas pozas el agua fuera de un color oscuro, casa rojizo, debido a la cantidad de hierro presente en el agua.

cachoeira lencois cronicas viajeras

cachoeira lencois cronicas viajeras

cachoeira mosquito lencois cronicas viajeras

Puestos a explorar la vena acuática, vale la pena ver la Pratinha, también ceca de Lençois: una gruta de cristalinas aguas que forma el nacimiento de una corriente de agua dulce. La cueva es un sitio espectacular: puedes bañarte en la entrada y con un equipo de snorkel y una linterna de buceo, nadar hasta el interior, donde hay algunas cavidades donde no llega la luz del sol. Fue una sensación interesante estar en l interior, en medio de un silencio solo roto por alguna gota de agua que cae de una estalactita, flotando en agua transparente, y apagar las luces unos instantes…

pratinha cronicas viajeras

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pratinha tirolina cronicasviajeras

Esa misma sensación, la de estar en el interior de una cueva, totalmente a oscuras, dejar las luces apagadas y escuchar unos minutos, fue mucho más intensa en la Lapa Doce. En la zona que rodea a Lençois y en esta parte de la Chapada Diamantina hay decenas (me atrevería a decir cientos) de sistemas kársticos, es decir, de cuevas excavadas en formaciones mayormente calcáreas debido a la erosión del agua. Una muy interesante que pudimos visitar se llama así, Lapa Doce. Tuvimos dos grandes fortunas en esta visita: coincidir con un guía de los más predispuesto a mostrarnos cada detalle, e ir solos con él, el guía y dos personas, perfecto para disfrutar del lugar. Ese silencio, esa paz, esa tranquilidad y esa oscuridad telúrica son difíciles de olvidar. El guía nos mostró la gran cantidad de aplicaciones medicinales que tienen las plantas de la superficie, las huellas de los pequeños animales de la zona, las formaciones de estalactitas, columnas y cortinas más alucinantes en un paseo por una cueva enorme, impresionante tanto por su buen estado de conservación como por los amplios espacios que contiene. Todo el camino con linternas (no hay instalación eléctrica ni cableado en el interior, ni falta que hace) y sin casco (los techos son enormes, de una latura de dies o quince metros). Una experiencia inolvidable, y eso que cuevas hemos visto un buen montón en lugares muy diferentes… Las fotos están hechas apoyando el trípode como se pudo y con la luz de las linternas (así salieron).

lencois lapa doce exterior

Las hojas secas de estos arbustos en el exterior de la cueva Lapa Doce se infusionan para conseguir efectos digestivos y curativos

lencois lapa doce entrada

La amplia entrada de la cueva vista desde dentro

lencois lapa doce

lencois lapa doce

lencois lapa doce

Y acabo este post con una curiosidad más: la preciosa gruta azul. Una cueva al fondo de un agujero en el suelo, que permanece a oscuras hasta que a determinada hora, y sólo durante una media hora, los rayos del sol inciden desde fuera directamente en el azual, que refulge en un azul profundo, precioso, casi mágico…

gruta azul lencois

gruta azul lencois

12. feb, 2012

Lençois: una base idea para explorar la Chapada Diamantina

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Tras visitar Salvador de Bahía, nuestra siguiente parada en Brasil en el viaje que hicimos en 2011 fue la tranquilísima localidad de Lençois. Este precioso pueblecito está apenas a 400 km, de Salvador, ya os conté el viaje hasta aquí y el encantandor hotel donde nos alojamos en el post sobre Canto das Aguas.

Lençois fue en su día una centro minero, el lugar de reunión y de intercambio de quienes buscaban los diamantes que había en los alrededores. Una paseo por los agradables bosques y laderas que rodean al pueblo nos dejarán ver, con el guía adecuado, restos de esta actividad minera: pozas que se desecaron para excavar sus fondos, tramos pedregosos que se usaban para filtrar el mineral que arrastraba el agua, antiguos campamentos mineros, huellas de trabajos y voladuras en las rocas…  Lo que por ejemplo hoy es un tranquilo sendero entre frondoso árboles donde los habitantes de Lençois pasean o hacen deporte, fue hace dos siglos una tortuosa ruta por la que los esclavos llevaban minerales a la ciudad.

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Además de la tranqulidad y el aire puro, lo más llamativo de esta pequeña localidad es su casco antiguo colonial, de mediados del siglo XIX. Descata la plaza central (por cierto, el único banco del pueblo está allí). Vale la pena perderse por las callejuelas empedradas, cuyas casas lucen vivos colores y algunos retazos de lo que debieron ser las pequeñas mansiones de quienes en Lençois hicieron fortuna.

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Desde Lençois pueden hacer interesantes excursiones a la Chapada Diamantina, un parque natural enorme y precioso, digno de ver. Da igual que nivel tengas: puedes ver preciosos paisajes en paseos fáciles, bañarte en pozas naturales a un paso de Lençois y ver grutas espectaculares. Los más deportistas pueden hacer trekkings de varios días que se adentran en el parque.

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En los próximos posts os contaré lo que vimos nosotros en los alrededores de Lençois: si buscas un guía, te recomiendo que acudas a la agencia Terra Chapada, en la plaza central. Buena gente, muy flexible en cuanto a buscarte lo que más te pueda interesar…

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Más sobre la historia Lençois en la Wikipedia o en la guía de Lençois

24. nov, 2011

Canto das aguas, un precioso hotel en Lençois

Canto das aguas, un precioso hotel en Lençois

Tras haber visitado Salvador de Bahía, nuestro siguiente destino en este viaje en Brasil fue Lençois, un agradable y tranquilo pueblo que constituye la base ideal desde la que visitar el Parque Nacional da Chapada Diamantina, un maravilloso lugar donde practicar senderismo, escalada, ver cascadas impresionantes o tranquilas cachoeiras, cuevas, lagos subterráneos, paisajes alucinantes y preciosas puestas de sol. En los próximos artículos os mostraré fotos y vídeos de algunos de estos lugares…

Vale la pena ir hasta Lençois, aunque el autocar desde Salvador de Bahía tarde nada más y nada menos que siete horas en recorrer los 412 km. que separan a la capital del estado de Bahía de este encantador lugar. Los autocares de Real Expresso son realmente cómodos y confortables, pero en ocasiones los conductores se empeñan en presumir absurdamente de aire acondicionado, congelando a los pasajeros. Debimos sospechar cuando las señoras que iban delante nuestro se cubrieron con gorro, bufanda y manta (¡en Bahía!) tan pronto ocuparon sus asientos… La tos que me gané a pulso me duró el resto del viaje.

Anécdotas frioleras aparte, Lençois nos reservaba otra pequeña sorpresa que merece este post: el hotel con más encanto de cuantos hemos visto en este viaje. Se llama Canto das Aguas y es muy fácil de encontrar, está apenas a 50 metros del lugar donde para el autocar. Seguramente se llama así por que el río que discurre justo al lado del hotel corre sobre unas enormes losas de piedra. Al pasar por encima la corriente, forma un murmullo relajante, una de esas músicas naturales que tanto se echan de menos en entornos urbanos.

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canto das aguas lençois cronicas viajeras piscina

Habitaciones sencillas pero muy cómodas, limpieza impecable y tranquilidad absoluta. Desayunar por la mañana escuchando los pájaros y el río es de esos momentos caipi que han de haber en todo viaje. Además, el desayuno es uno de los más completos y sabrosos que he podido degustar, no sólo en Brasil sino en cualquier parte: fruta abundante, quesos diversos, bollería y tartas caseras recién hechas… Con esto cargas pilas para cualquier excursión que tengas cerca: lo que ves en la foto es lo que te sirven por cada dos personas…

canto das aguas lençois cronicas viajeras desayunos

El restaurante del hotel también vale la pena: ingredientes de la zona y una mezcla de tradición y diseño, las cenas que pudimos degustar nos dejaron más que satisfechos. Agradecimientos a su chef, Carlos Alberto Marques. Una agradable temperatura, una cena estupenda, una caipirinha y el canto del río a tu lado ¿Se puede pedir más? Pues sí, se puede pedir que el hotel esté en un lugar lleno de cosas que ver, que os iré explicando en breve…

canto das aguas lençois cronicas viajeras carpaccio

carpaccio de ternera en Canto das Aguas

canto das aguas lençois cronicas viajeras ensalada

Sabrosísima ensalada

canto das aguas lençois cronicas viajeras cabrito

Cabrito especiado con miel de higos en Canto das Aguas

canto das aguas lençois cronicas viajeras mero polenta

Mero en cama de polenta...

Os dejo también un vídeo para la sección “Asómate aquí” donde podréis escuchar el rio y ver la naturaleza que nos rodeaba…

Imagen de previsualización de YouTube

En breve os cuento acerca de las cachoeiras, las cuevas y los paisajes de la Chapada Diamantina, y más sobre Lençois

canto das aguas lençois cronicas viajeras vistas 2

13. nov, 2011

Asómate aquí: Studio de Carmo, Salvador de Bahía (Brasil)

Con este primer vídeo estreno la sección “Asómate aquí“, una colección de vídeos grabados al azar desde la ventana de la habitación que ocupe en el hotel donde esté. Este es de una mañana al azar desde la ventana de una habitación en Studio de Carmo, en el barrio del Pelourinho en Salvador de Bahía, Brasil.

Imagen de previsualización de YouTube
07. nov, 2011

Bonfim, barrio y basílica, todo un símbolo en Salvador de Bahía

cintas en bonfim cronicas viajeras

Viniendo de Riberia paseando por la avenida que recorre el mar, llegarás a Bonfim, uno de los barrios más interesantes de Salvador de Bahía. Y siguiendo en línea recta desde Ribeira y la Basílica de Nosso Senhor de Bonfim llegarás a Montserrat, con más iglesias coloniales y una playa muy popular. Teniendo en cuenta que vivo prácticamente a los pies de la Montserrat catalana, ni que decir tiene que me acerqué a ver la Montserrat brasilera.

Indudablemente, el polo de atracción más interesante de esta zona es la Basílica de Nosso Senhor de Bonfim, tienes que verla aunque no te entusiasmen los templos. Se trata de una edificación colonial neoclásica con fachada rococó (ahí queda eso), cuya construcción se inició en 1745 y se terminó en 1772. Todo un símbolo para los bahíanos, que le dedican una procesión en la Festa do Senhor de Bonfim, en enero. Seguro que paseando por la ciudad habrás visto multitud de pequeñas cintas de colores en todas partes. Y por poco que tengas pinta de turista, te habrán colocado ya alguna: la tradición dice que la cinta ha de anudarse con tres nudos, mientras quién la recibe pide un deseo por cada nudo. Los deseos se cumplirán si la cinta acaba deshaciéndose en tu muñeca (o allí donde la hayas anudado). Como puedes ver en estas fotos, la misma Iglesia está llena de estas cintas, especialmente en la verja que la rodea. Cuando la brisa marina las mueve un poco, la visión es realmente bonita.

bonfim fachada cronicas viajeras

bonfim cintas cronicas viajeras

El interior de la basílica alberga una importante colección de arte en cuadros y azulejos, pero quizás lo más llamativo sea la “Sala dos Milagres“, una habitación cercana al altar mayor donde los bahíanos y bahianas han ido dejando ex-votos, ofrendas hechas en agradecimiento a un favor recibido. Los hay a miles, algunos muy bonitos y otros ciertamente tétricos. Figuras que representan el órgano enfermo del que se pedía sanación, fotos de personas que sanaron, o imágenes más impresionantes de operaciones, cicatrices y cánceres. Más allá del morbo que te puedan despertar estas imágenes, lo que a mi me vino a la mente en esa sala es la cantidad de dolor, de sufrimiento y al mismo tiempo de esperanza que hay en la sala. Cuan desesperado ha de estar alguien para rezar con fervor pidiendo alivio, y para volver a dejar un ex-voto luego, una vez aliviado. Un breve vistazo a este rincón de la basílica impresiona…

bonfim exvotos cronicas viajeras

bonfim exvotos2 cronicas viajeras

Para seguir el paseo nosotros optamos por recorrer paseando la Rua Imperariz, que se dirige de nuevo al mar y te deja al lado de Montserrat y Boa Viagem. La iglesia de Nossa Senhora da Boa Viagem estaba cerrada, pero siendo viajeros como somos, que menos que acercarnos a verla.

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Altar de Nosso Senhor do Bonfim

Frente a su fachada, una vista muy poco espiritual: coches con los portaequipajes abiertos, atronando al personal con la música que salia de los potentes equipos del maletero del coche, bahianos tranquilos bailoteando y bebiendo cerveza, y en frente, una estrecha lengua de arena formando una breve playa, abarrotada. En esta zona de Brasil no habitual no es desplegar toallas en la arena para tumbarse como hacemos aquí, sino tomar posesión de mesa y sillas de los bares cercanos y tener siempre una buena cerveza en su cooler. Parece que de eso se trata aquí: de saber vivir bien, de buscar los buenos ratos con la familia y loa amigos, de aprovechar la ventajosa naturaleza brasilera, y tener en buen lugar a los santos y templos (católicos o africanos, o mejor aún juntos en el candomblé) por si acaso…

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Nossa senhora da Bom Viagem

playa boa viagem

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Cintas al viento en la verja de Bonfim

06. nov, 2011

Ribeira, la costa norte de Salvador de Bahía

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Si Barra es el extremo sur de Salvador de Bahía, Ribeira es el extremo norte. Se trata de un barrio costero, con barcas de pesca varadas en la arena, playas agradables y buenos y baratos lugares donde comer pescado fresco. Casas mucho más sencillas que las que podrás ver en el centro o en Barra, se trata de un barrio mucho más humilde.

Llegar es sencillo, hay autobuses que salen desde la Praça Cayru (enfrende del Mercado Modelo, en Baixa) que te llevarán directamente. Por cierto, un detalle sobre los autobuses: se entra por la puerta trasera, donde un cobrador y un torno controlan el acceso. Considerando la mampara que separa el torno y al cobrador del resto del pasaje, lo estrecho del torno y el volumen del trasero de los pasajeros suelen producirse situaciones cómicas (una señora que no cabe, una falda que el torno levanta, las creativas excusas para intentar pasar sin pagar…). La cuestión es que el trayecto te va a demostrar enseguida que no te diriges precisamente a la zona más acomodada de la ciudad: veras los centros comerciales de Atacados (mayoristas) y escenas no muy turísticas en días festivos, donde los indigentes se acomodan y se buscan la vida como pueden.

ribeira barco cronicas viajeras

En todo caso, en Ribeira verás playas que no están nada mal, restaurantes a pie de playa con buenos precios y muchas posibilidades en cuanto a pescado (en restaurantes o en pequeños puestecitos donde lo fríen en abundante aceite de palma, allá tú y tu colesterol).  Nos dio la impresión de que aquí luce la vida más popular y quizás más genuina del bahiano de a pié. Bien vale unas horas de paseo. Nosotros fuimos hasta la última parada del autobús para luego ir recorriendo la línea de playa, por la Avenida Beira Mar, que te mostrará la Praia do Bugaro y te acerca hasta la Basílica Nosso Senhor do Bonfim, de la que hablaremos en el próximo post.

ribeira playa 1 cronicas viajeras

Tuvimos la ocasión de conocer a todo un personaje implicado en la vida social y cultural del barrio, don Moyses Cafezeiro, un señor que hizo gala de la hospitalidad bahíana: estaba yo fotografiando la fachada de su casa, que me pareció muy bonita, y se asomó a la ventana para invitarnos a pasar y tomar unas cervezas con su familia. Tras la sorpresa inicial, resultó un momento de lo más agradable, ya que Moyses ha sido un gran viajero, ha podido recorrer mucho mundo trabajando precisamente en la promoción turística de Salvador de Bahía. En la Avenida Beira Mar, Moyses estaba ya a punto de inaugurar un precioso y acogedor local que nos mostró, se llamará Latino de Maré. Si pasas por allí, no olvides saludarlo de mi parte, te caerá bien.

Así es la casa de Moyses, Latino de Maré - crónicas viajeras

La verdiblanca es la facha de Latino de Maré

Moyses nos opuso los dientes largos explicándonos las maravillas de Salvador de Bahía que nosotros no tendríamos ya tiempo de ver, pues al día siguiente salíamos para Lençois. Me quedé con muchas ganas de ver la isla de Itaparica, enfrente de su casa… La próxima vez será, así hay excusa para volver a esta ciudad.

ribeira playa cronicas viajeras

Playa en Ribeira, con Bonfim al fondo

ribeira vistas desde casa moyses salvador de bahía

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