Crónicas

Los Lençois Maranhenses a vista de avioneta (parte 2)

La pequeña avioneta ruge y tiembla mientras nos lleva a unos cien metros sobre el suelo. Voy delante, sentado al lado del piloto, un tipo genial que se llama Delano (te dejo sus teléfonos al final del post por si te interesa), que intenta explicarme qué es cada cosa por encima del ruido del motor. Frente a mi, en el morro del aparato reluce una especie de halo blanco que forma un círculo en el aire: son las puntas de las aspas de la hélice, que verás en alguna de estas fotos. Disparo la cámara a menudo, consciente de que con el traqueto algunas fotos saldrán movidas. Hace sol, hace calor, y ante nosotros se despliegan los lençois maranhenses, poco a poco, insinuándose, como si se tratara de un espejismo.

paisaje lençois marahenses

lagunas lençois maranhenses

lagunas lençois maranhenses

En el asiento de atras Patri sostiene la cámara de vídeo y un chico brasileño no deja de vomitar, pobre, desde que despegamos. Delano suele preguntar a sus clientes si quieren el viaje «Con o sin adrenalina». Ayer, a pie sobre las dunas de los lençois marahenses vimos como su avioneta hacía picados para remontar casi rozando las dunas. Es la versión «con». Pero en cuanto oye las primeras arcadas del chaval prescinde de darnos opción: nuestro vuelo será sin adrenalina, pero con el mismo buen rollo (mejor para las fotos).

lagunas lençois maranhenses

En el anterior post tienes un vídeo del principio del vuelo, desde Barreirinhas hasta la desembocadura del rio Preguiças en el Atlántico. Aquí tienes un vídeo con las vistas aéreas de la sucesión continua de dunas y lagunas que forman los Lençois. Es casi un milagro hecho paisaje:

Sigue rugiendo el motor, sigue Delano explicándome anécdotas y señalándome puntos interesantes, mientras quedo poco a poco hipnotizado por la arena blanca, por las lagunas verdes. Voy reconociendo desde la avioneta algunas de las lagunas en las que me bañé el día anterior. Es emocionante contemplarlas ahora desde aquí arriba, ver como las dunas trazan cruvas sobre las aguas como jugando a dirigirlas entre la arena…

lagunas lençois maranhenses

Cuando ponemos rumbo de nuevo a Barreirinhas oigo a Delano decir «¿quieres pilotar?» ¡Cómo no! Cuatro indicaciones básicas y me pasa los mandos: un suave tirón y ascendemos, un leve empuje y bajamos, un giro y a los pocos segundos la avioneta sigue la orden. «Es cómo llevar un barco» digo. «Sí, es como llevar del brazo a una dama» dice.

lagunas lençois maranhenses

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La anécdota final: antes de despegar comentamos a Delano que necesitábamos un cajero para sacar dinero y pagarle: no le va el lector de tarjetas. Así que al aterrizar nos metemos todos en un viejo coche de un amigo suyo, un tipo con sombrero de vaquero y bigotito, que al arrancar nos dice «¿lo queréis con adrenalina o sin adrenalina?». Nos lleva al único banco del pueblo, cuyos cajeros están ya vacíos. No hay problema, aquí impera el buen rollito: nos llevan al supermercado donde habitualmente hace la compra el piloto, abonamos en la caja la cantidad que le debemos y se lo apuntan para que lo gaste cuando quiera. Tudo bem, muito obrigado y hasta la próxima 🙂

lagunas lençois maranhenses

Los teléfonos de Delano: OI (98) 9609-9121 ; TIM (98) 8134-3466 ; Vivo (98) 9181-6162

Situación en el mapa

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