Tag Archives: iglesia
08. abr, 2012

Una escapada a Santa Cruz de Tenerife: La Laguna

balcon y drago La Laguna

Si visitas Santa Cruz de Tenerife, no puedes perderte un paseo por el vecino municipio de San Cristóbal de la Laguna. Llegar es muy sencillo: el tranvía que recorre Santa Cruz te lleva, es la última parada alejándose del centro, y te deja a un paso del centro histórico de la Laguna. El casco antiguo de la que llegó a ser Cabildo de Tenerife y Capitanía General de Canarías (que luego se trasladó a Santa Cruz) es Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

calles peatonales de La Laguna

Calles anchas en su mayor parte peatonales, de preciosas y coloridas fachadas donde es fácil admirar diferentes balcones canarios de madera labrada y una amplia oferta gastrónomica hacen que pasear por La Laguna sea de lo más agradable. Multitud de comercios donde aprovisionarse de especialidades canarias (quesos y vinos, por ejemplo. Probamos un listán blanco que estaba muy bien)  aparecen entre impresionantes mansiones y edificios cargados de historia.

balcon casa bigot la laguna

Balcón de la Casa Bigot, un edificio de 1654

balcones en la laguna

fachada azul la laguna

fachada casa mesa en la Laguna

En las plazas, lucen Dragos, este espectacular árbol símbolo natural de Tenerife, cuya salvia se torna roja como la sangre en contacto con el aire. Iglesias de oscura piedra volcánica,el penetrante olor de jazmín y un montón de agradables rincones para el descanso. Os recomendamos las tapas de la taberna Cristóbal, en la Plaza del Adelantado: han ganado merecido precios.

drago en la laguna

detalle de la torre de la Iglesia de la Concepción en la Laguna

detalle de la torre de la Iglesia de la Concepción en la Laguna

Más información en la página del Ayuntamiento de San Cristóbal de la Laguna, o en su referencia en la Wikipedia, Y algunas fotos más de Santa Cruz o de San Cristobal en el apartado de Instagram (soy @cronicasviajeras) de nuestra página en Facebook.

puerta La Laguna Tenerife

balcon y drago La Laguna

05. mar, 2012

Alcántara, ecos de colonia y esclavitud

alcantara brasil maranhao ventanas

Separada de Sao Luis de Maranhao por un brazo de mar encontramos una península, Alcántara, con unas callejuelas del más puro estilo colonial portugués que vale la pena ver. Edificios bajos y coloridos, calles empedradas, tranquilidad, silencio…

Alcántara fue una rica población donde se concentraba la producción de esta parte de Brasil y se comerciaba con el resto de América y con Portugal. Los brazos que generaban tal riqueza, por supuesto, eran los de los esclavos secuestrados en África. Quedan en pie algunas grandes mansiones, otras están semiderruídas. Las casas medían su importancia por el número de ventanas que daban a las calles. Algunas de esas ventanas están hoy decoradas con vivos colores que hacen que pasear por aquí sea tan especial.

alcantara brasil maranhao jacare

la Rua Jacaré de Alcántara, la avenida principal que une la plaza y el embarcadero

alcantara brasil maranhao detalle puerta

Detalle de una puerta en Alcántara, preciosa la cerradura, ¿verdad?

Hay dos iglesias en Alcántara, una entera, blanca, muy bonita. Una Iglesia que huele al dulzor del Caribe, con aire fresco y luz tropical. Hay una curiosidad muy especial del retablo de la iglesia: si los ángeles de los retablos europeos quieren parecer inocentes niños regordetes, los de esta iglesia lucen una musculatura que más le (nos) gustaría a más de uno. El secreto es que los esclavos encargados de tallarlos los hicieron a su imagen, hombros amplios, pectorales poderosos, narices chatas…

alcantara brasil maranhao iglesia

alcantara brasil maranhao iglesia angeles

alcantara brasil maranhao iglesia interior

La otra iglesia también tiene su historia: consagrada a San Matías, la partió un rayo literalmente por la mitad. La nave se resquebrajó a lo ancho, separando la entrada del altar y destruyendo la parte posterior del edificio. Seguramente llevados por el mal presagio, los que allí vivían decidieron no repararla. Hoy queda la parte frontal, chamuscada pero firme, en medio de una explanada vacía excepto por otro elemento que queda en pie…

alcantara brasil maranhao iglesia derruida

alcantara brasil maranhao iglesia derruida

Ese segundo elemento es un pelouro, el pilar pétreo donde se ataba a los esclavos para castigarlos en público, como escarnio y advertencia. Uno como éste es el que hubo en su día en el peolurinho de Salvador de Bahía. El término Pelouro corresponde más bien a la sentencia que se dictaba, pero se refieren también con la misma palabra al pilar.

alcantara brasil maranhao pelouro

La lamentable sombra de la esclavitud del hombre por el hombre aparece en cada detalle en Alcántara. Uno de los museos que puede visitarse exhibe aún grandes hierros con letras. Son exactamente iguales que los que se usan para marcar al ganado, es decir, enormes, pero estos se usaron para marcar a personas. Estremece imaginarse ese hierro al rojo sobre un cuerpo humano, pero así pasó.

alcantara brasil maranhao hierro marcar esclavos

Hace ahora dos años estuvimos en Elmina, en la cosa de Ghana, donde se mantiene en pie un fuerte portugués con celdas para los esclavos. Y vimos también el angosto pasillo por el que los cautivos eran conducidos del fuerte a los barcos, y de allí a Brasil, quién sabe, quizás a Alcántara para ser marcados son esos hierros o para acabar como los Tigres de Sao Luis… Viajar, a veces, también es avergonzarse de la historia y de lo cruel que puede ser el humano con sus semejantes.

Como curiosidad que sepas que este triste pasado y los vestigios de las casas señoriales que puedes ver en Alcántara comparten península con un moderno centro de lanzamiento de cohetes, que nos quedará pendiente para algún otro viaje…

alcantara brasil maranhao queroseno jacare

alcantara brasil maranhao ventanasEn el próximo post te contaré cómo la vuelta a Sao Luis se complicó bastante más de lo que debería y acabamos en un catamarán embarrancado…

07. nov, 2011

Bonfim, barrio y basílica, todo un símbolo en Salvador de Bahía

cintas en bonfim cronicas viajeras

Viniendo de Riberia paseando por la avenida que recorre el mar, llegarás a Bonfim, uno de los barrios más interesantes de Salvador de Bahía. Y siguiendo en línea recta desde Ribeira y la Basílica de Nosso Senhor de Bonfim llegarás a Montserrat, con más iglesias coloniales y una playa muy popular. Teniendo en cuenta que vivo prácticamente a los pies de la Montserrat catalana, ni que decir tiene que me acerqué a ver la Montserrat brasilera.

Indudablemente, el polo de atracción más interesante de esta zona es la Basílica de Nosso Senhor de Bonfim, tienes que verla aunque no te entusiasmen los templos. Se trata de una edificación colonial neoclásica con fachada rococó (ahí queda eso), cuya construcción se inició en 1745 y se terminó en 1772. Todo un símbolo para los bahíanos, que le dedican una procesión en la Festa do Senhor de Bonfim, en enero. Seguro que paseando por la ciudad habrás visto multitud de pequeñas cintas de colores en todas partes. Y por poco que tengas pinta de turista, te habrán colocado ya alguna: la tradición dice que la cinta ha de anudarse con tres nudos, mientras quién la recibe pide un deseo por cada nudo. Los deseos se cumplirán si la cinta acaba deshaciéndose en tu muñeca (o allí donde la hayas anudado). Como puedes ver en estas fotos, la misma Iglesia está llena de estas cintas, especialmente en la verja que la rodea. Cuando la brisa marina las mueve un poco, la visión es realmente bonita.

bonfim fachada cronicas viajeras

bonfim cintas cronicas viajeras

El interior de la basílica alberga una importante colección de arte en cuadros y azulejos, pero quizás lo más llamativo sea la “Sala dos Milagres“, una habitación cercana al altar mayor donde los bahíanos y bahianas han ido dejando ex-votos, ofrendas hechas en agradecimiento a un favor recibido. Los hay a miles, algunos muy bonitos y otros ciertamente tétricos. Figuras que representan el órgano enfermo del que se pedía sanación, fotos de personas que sanaron, o imágenes más impresionantes de operaciones, cicatrices y cánceres. Más allá del morbo que te puedan despertar estas imágenes, lo que a mi me vino a la mente en esa sala es la cantidad de dolor, de sufrimiento y al mismo tiempo de esperanza que hay en la sala. Cuan desesperado ha de estar alguien para rezar con fervor pidiendo alivio, y para volver a dejar un ex-voto luego, una vez aliviado. Un breve vistazo a este rincón de la basílica impresiona…

bonfim exvotos cronicas viajeras

bonfim exvotos2 cronicas viajeras

Para seguir el paseo nosotros optamos por recorrer paseando la Rua Imperariz, que se dirige de nuevo al mar y te deja al lado de Montserrat y Boa Viagem. La iglesia de Nossa Senhora da Boa Viagem estaba cerrada, pero siendo viajeros como somos, que menos que acercarnos a verla.

bonfim altar cronicas viajeras

Altar de Nosso Senhor do Bonfim

Frente a su fachada, una vista muy poco espiritual: coches con los portaequipajes abiertos, atronando al personal con la música que salia de los potentes equipos del maletero del coche, bahianos tranquilos bailoteando y bebiendo cerveza, y en frente, una estrecha lengua de arena formando una breve playa, abarrotada. En esta zona de Brasil no habitual no es desplegar toallas en la arena para tumbarse como hacemos aquí, sino tomar posesión de mesa y sillas de los bares cercanos y tener siempre una buena cerveza en su cooler. Parece que de eso se trata aquí: de saber vivir bien, de buscar los buenos ratos con la familia y loa amigos, de aprovechar la ventajosa naturaleza brasilera, y tener en buen lugar a los santos y templos (católicos o africanos, o mejor aún juntos en el candomblé) por si acaso…

boa viagem bonfim cronicas viajeras

Nossa senhora da Bom Viagem

playa boa viagem

cintas en bonfim cronicas viajeras

Cintas al viento en la verja de Bonfim

10. sep, 2011

Setecientos kilos de oro en la iglesia más impresionante del Pelourinho

sao francisco 9 pelourinho cronicas viajeras

Si decíamos que en el casco histórico de Salvador de Bahía, el Pelourinho, hay una iglesia en cada esquina (a menudo, literalmente), también tendremos que decir que si has de ver una solamente, no te pierdas la Igreja de Sao Francisco. Está en la Praça José de Anchieta, casi cara a cara con la más grande, la Sé, al final del largo Cruzeiro de Sao Francisco.

sao francisco pelourinho cronicas viajeras

Hay dos cosas que la hacen muy especial: su claustro revestido de azulejos portugueses, y muy especialmente, sus tres naves cubiertas de pan de oro. Según la leyenda, se usaron mil kilos de oro para decorar el interior de esta iglesia, según nos indicó el guía, fueron setecientos. Da igual, el interior es impresionante, trescientos kilos de oro más o menos.

sao francisco 2 pelourinho cronicas viajeras

sao francisco 3 pelourinho cronicas viajeras

Los primeros orígenes de lo que después fue la Igreja y Convento de Sao Francisco se remontan al 1587, cuando llegan los primeros franciscanos a Bahía y se instalan en unas casa cerca de la capilla dedicada a su santo, que hoy forman la portería del convento. En 1591 se construye el convento, que se amplía a su tamaño actual en 1686. La primera piedra de la iglesia actual se coloca en 1708, la inauguración tuvo lugar en 1708 pero no se termina de construir hasta el 1723 ni de decorar hasta el 1750. Casi doscientos años después de la llegada de aquellos primeros franciscanos.

sao francisco 4 pelourinho cronicas viajeras

sao francisco 5 pelourinho cronicas viajeras

Barroco en estilo colonial, el frontal que verás desde fuera no tiene nada que ver con las maravillas que esconde su interior. En el convento, los paneles de azulejos lisboetas reproducen instantes de la vida de San Francisco y su renuncia a los bienes materiales (esto… ¿y el oro de dentro?).

sao francisco 6 pelourinho cronicas viajeras

sao francisco 7 pelourinho cronicas viajeras

Dentro, impresionante trabajo en madera de jacarandá del coro y de las capillas laterales, piso de piedra labrada de alcatifa traída desde Portugal. Tras el altar, una escultura moderna (ya que fue hecha en 1930) inspirado en un cuadro de Murillo (San Francisco abrazando a Jesús crucificado) y un lampadario de plata de 1758 (¿renunciando a los bienes materiales?).

sao francisco 8 pelourinho cronicas viajeras

sao francisco 9 pelourinho cronicas viajeras

Vale la pena verla, aunque no seas muy fan de visitar iglesias…

07. sep, 2011

Pelourinho, el centro histórico de Salvador de Bahía

Pelourinho, el centro histórico de Salvador de Bahía

El barrio más antiguo de Salvador de Bahía y el que seguramente se ha constituido como símbolo de la ciudad se llama Pelourinho, diminutivo de la columna de piedra donde se castigaba a los esclavos rebeldes y a los criminales. Los morbosillos han de saber que la columna fue retirada de la zona en 1835.

Sus primeras construcciones datan de 1549, cuando el primer gobernador general de Brasil manda construir una ciudad fortaleza capaz de defender los intereses de Portugal en la zona. La zona fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en los 80, y fue restaurada por completo durante los 90.

Un paseo por las empedradas y empinadas cuestas del Pelourinho nos deja ver un buen número de asociaciones culturales, de museos, de instituciones relacionadas con la música y las artes. Llaman la atención las coloreadas fachadas de los edificios, destacando el suave azul de la Fundaçao Casa de Jorge Amado o el suave crema del vecino Museo de la ciudad, ambos en el inclinado Largo do Pelorinho. En el mismo largo, destacan las azules torres de la Igreja Nossa Señora do Rosario dos Pretos, construida por esclavos y negros libres, que supieron sumar el candomblé al catolicismo.

pelourinho casa jorge amado cronicas viajeras

Casa Jorge Amado

pelourinho nossa senhora do rosario dos pretos cronicas viajeras

al fondo, Nossa Senhora do Rosario dos Pretos

El Pelo es pequeño, puede recorrerse en una horita paseando despacio. Empezando en el Largo do Pelourinho, la calle Alfredo Brito nos deja enseguida en la plaza Terreiro de Jesús, presidida por la Catedral Basílica, de estilo barroco luso-brasilero y que ostenta en la fachada a los tres santos jesuitas.

Terreiro de Jesús está ya conectado con la Plaça da Sé. Allí podemos ver entre otras cosas el monumento a Zumbi de los Palmares, uno de los mayores representantes de la resistencia negra a la esclavitud, que logró escapar y fundar el Quilombo de los Palmares. Se llamaban Quilombos los poblados formados por esclavos huidos de las Fazendas, escondidos en la frondosa vegetación.

peloruinho plaça da se cronicas viajeras

Plaça da Sé

pelourinho zumbi cronicas viajeras

Zumbi de los Palmares

Al final de esta plaza, frente al Palácio do Rio Branco de estilo neoclásico afrancesado, está el elevador Lacerda (el más alto elevador público de Brasil), que desciende 72 metros para dejarnos enfrente del Mercado Modelo, ya en la Cidade Baixa.

pelourinho palacio do rio branco cronicas viajeras

Palacio do Rio Branco

pelourinho vistas cidade baixa cronicas viajeras

vistas de la cidade baixa desde el Elevador Lacerda

pelourinho elevador lacerda cronicas viajeras

Elevador Lacerda

En esta ruta iremos encontrando un buen número de iglesias, se diría que hay una en cada esquina. La más impresionante, la Igreja e Convento de Sao Francisco, merece un post aparte.

pelourinho sao pedro dos clerigos cronicas viajeras

Sao Pedro dos Clérigos

pelourinho escultura bel borba cronicas viajeras

Escultura de Bel Borba en Pelourinho

Como en todo lugar de concentración turística, abundan las tiendas de souvenirs, quienes se buscan la vida con muestras de artesanía, señoras vestidas de bahianas que insisten en hacerse fotos contigo previa aportación de tu cartera a favor de la cultura local y los que te “regalan” cintas del Señor do Bonfim que anudan en tu brazo tres veces, una por cada deseo que pides, bendición que irá acompañada de un extenso repertorio de venta… En todo caso, policías en cada esquina del Pelourinho quitarán el miedo a quienes hayan oído que este es un país no exento de peligros.

pelourinho victor con bahianas cronicas viajeras

Víctor, autor de Crónicas Viajeras, con amables y sableadoras bahianas

14. ene, 2011

Paseando por Lisboa (II): de Baixa al castillo de San Jorge

Paseando por Lisboa (II): de Baixa al castillo de San Jorge

Si en el anterior post sobre Lisboa acabamos en Belém, en este iremos al otro extremo de la ciudad siguiendo el curso del río. Como decíamos, la ciudad es poco extensa, así que empieza desde donde más te apetezca. En nuestro caso, partimos de Baixa, y dando un pequeño paseo nos plantamos en la plaza Martim Moniz, donde puedes llegar si te apetece en metro, en la parada del mismo nombre. Desde allí puedes cumplir con uno de los rituales típicos de los turistas en Lisboa: subir al castillo de San Jorge en el tranvia 28.

castelo de s. jorge desde el centro de Lisboa

Tómatelo con paciencia, por que los tranvías son pequeños y este se abarrota de gente intentando hacer fotos. Y aunque no me entusiasman las turistadas, en este caso creo que vale la pena. Ves temprano, o a mediodía, y en la medida de lo posible, quédate en la ventana trasera del tranvía: aunque vayas de pie es la mejor para apreciar las vistas cruzando los barrios de Mouraria y Graça. Las empinadas calles y los tirones del tranvía tienen su gracia, y la verdad es que el barrio es una monada. Vale la pena ver la Igreça de Graça y sobre todo, el Castillo de San Jorge.

castelo san jorge lisboa

castelo san jorge Lisboa

Desde el castillo tendrás unas vistas estupendas de Lisboa. Hay un pequeño museo arqueológico al que han añadido módulos interactivos bastante detallados. Yo me entretuve un rato viendo una recreación de cómo debía ser la vida en el castillo y de las estrategias de fuga y defensa de la fortificación. Las murallas tienen historia: la primera construcción es visigoda (Siglo V), fue arrasado y reconstruído por los musulmanes (S. IX), saqueado por los cristianos en el S. XII y utilizado como residencia real de los siglos XIV al XVI.

lisboa vistas desde castelo de san jorge

lisboa vistas desde castelo de san jorge

lisboa vistas desde castelo de san jorge

lisboa vistas desde castelo de san jorge

Muy cerca del castillo hay miradores magníficos para ver el tramo del Tajo que no verás desde Belém. Y resulta imprescindible darse una vuelta por el barrio de la Alfama, que fuera núcleo urbano medieval construido por los árabes y acabó luego siendo el lugar de residencia de los pescadores. Uno de esos entramados de calles pequeñas en los que perderse y saludar a los vecinos te acercará al carácter portugués, quizás reservado, pero amable y hospitalario.

lisboa vistas desde graça

lisboa vistas desde graça

Si desde allí vuelves a Baixa, los tranvías que pasan frente al mirador te dejarán en la Praça do Comercio. Impresionante, uno se imagina fácilmente los barcos cargados de mercancías atracando en pleno centro de la ciudad…

praca do comercio 1 lisboa

praca de comercio 2

(fotos hechas con un iPhone, ya me perdonaréis la osadía…)

11. ene, 2011

Paseando por Lisboa (I): de Baixa a Belém

Paseando por Lisboa (I): de Baixa a Belém

Por más que moverse por Lisboa sea de lo más sencillo y cómodo, hay algunas cosillas que no deberías perderte. Aquí te dejo algunas sugerencias (y nuevamente, me disculpo por las fotos hechas con el iPhone):

Lisboa ocupa una extensión reducida pero abrupta, con continuas colinas que generan desniveles importantes. Esos desniveles te dan la oportunidad de ver la ciudad desde varios miradores estupendos, y son accesibles caminando, usando tranvías o elevadores. Uno de los más conocidos es el Elevador de Santa Justa (en la calle del mismo nombre) que une las cuadriculadas calles de Baixa con el barrio de Chiado. Culmina el ascensor una terraza desde la que tendrás unas estupendas vistas del centro de la ciudad.

elevador do carmo, santa justa lisboa

elevador do carmo vistas 1 lisboa

elevador do carmo vistas 2 lisboa

elevador do carmo vistas 4 lisboa

Una vez arriba, tal y como sales del elevador te hallarás frente a las ruinas del Convento do Carmo, destruido en el terremoto de 1755. Aún hay huellas visibles de lo devastador del movimiento de tierras que arrasó la ciudad, incluso en las estructuras que quedan en pie…

convento do carmo

convento do carmo 2 lisboa

convento do carmo 3 lisboa

Muy cerca, siguiendo la Rua do Carmo, llegarás a la Iglesia de San Roque, que desde fuera no parece gran cosa (un mazacote cuadrado con poca gracia) pero cuyo interior esconde un techado precioso y un buen número de capillas adornadas con materiales preciosos…

Iglesia de san roque lisboa

Desde allí, te recomiendo un agradable y tranquilo paseo Bairro Alto, ideal para perderse por su callecitas. Si lo cruzas entero, acabarás seguramente en la Rua de San Benito y te llamará la atención el imponente palacio de la Assambleia da República

lisboa assambleia da republica

Una vez aquí, mi recomendación sería acercarme al Tajo bajando por la avenida de Carlos I (buscándola acabamos delante de la casa que habitó Pessoa) y coger el tranvía hacia Belém.

lisboa casa fernando pessoa

Tal y como llegues a Belém verás dos cosas, casi seguro: gente haciendo cola para comprar los famosísimos (y deliciosos) Bolos de Belém y el imponente y precioso Mosteiro dos Jerónimos, ejemplo paradigmático de la arquitectura manuelina (un gótico tardio portugués). Como curiosidad, has de saber que encargó su construcción Manuel I, celebrando el descubrimiento de una ruta marítima a la India, y que para construirlo se grabó el comercio de especias un 5%, lo que se conoció como “el dinero de la pimienta”.

mosterio dos jeronimos 1 lisboa

mosterio dos jeronimos 2 lisboa

mosterio dos jeronimos 3 lisboa

mosterio dos jeronimos 4 lisboa

En su interior, destacan los sepulcros de Vasco de Gama (muy interesantes los relatos de sus viajes a India en la Wikipedia) frente al del poeta Luís de Camões, y el del propio Manuel I. Aquí, un detalle del sepulcro del descubridor:

detalle tumba de vasco de gama lisboa

Frente al Monasterio y en la orilla del río, has de ver el Pradao dos Descobrimentos, un momumento dedicado al ímpetu navegante portugués, y la Torre de Belém, otra muestra de la abigarrada y profusamente decorada arquitectura manuelina. Ambas edificaciones son verdaderos símbolos de Lisboa…

padrao dos descobrimentos

torre de belem

En el próximo post os cuento cosas del paseo desde Baixa a Alfama y el Castillo de San Jorge…

21. ago, 2010

¿Botellas en la carretera? No, devoción a la Difunta Correa

difunta correa cronicas viajeras

Los caminos de cualquier país católico tienen siempre capillas o cruces diseminadas por su recorrido. Muchas son recuerdo de algún santo o señalan un lugar de peregrinación. En la versión moderna, son muchas las carreteras con cruces y ramos de flores en recuerdo de aquellos que perdieron la vida en un accidente de tráfico. Pero lo que no había visto nunca son altares en la carretera rodeados de docenas y docenas de botellas de agua. Se trata del culto a la Difunta Correa, muy difundido en Chile y Argentina. Esta es su leyenda…

difunta correa cronicas viajeras

Deolinda Correa fue la esposa del argentino Clemente Bustos (Baudilio Bustos en otras versiones), hombre enfermo pero reclutado a la fuerza en 1840 durante las guerras civiles entre unitarios y federales en la naciente Argentina. Su mujer, que acababa de tener un hijo y huyendo de quienes la pretendían abusando de su soledad, decidió seguir a las tropas que se llevaban a su marido, con el ánimo de cuidarlo y de interceder por él. Los montoneros de Facundo Quiroga, a los que se unió forzado Clemente, cruzaban el desierto de San Juan. Y Deolinda siguió también sus pasos, con la poca agua que pudo acarrear y con su hijo en brazos. Pronto se quedó sin agua, y buscando el refugio de la sombra de un algarrobo, murió de sed, con su bebé lactante en brazos. Su cadáver fue descubierto al día siguiente por unos arrieros, que descubrieron sorprendidos que el bebé seguía con vida, amamantándose de los pechos de su difunta madre. Los arrieros dieron sepultura a Deolinda Correa, y el niño fue criado por otra familia de los alrededores.

difunta correa cronicas viajeras

Cuando se conoció la historia de la trágica muerte de sed de la mujer, algunos fueron hasta aquel algarrobo y construyeron un oratorio en su memoria. El oratorio acabó convertido en un santuario, y la devoción por la Difunta Correa paso a Chile después de que un arriero pidiera su ayuda para recuperar su ganado disperso. Hoy son muchos los chilenos y los argentinos que muestra devoción por esta madre y esposa fiel, pidiendo su ayuda y dejando como ofrenda botellas de agua en estas capillas.

difunta correa cronicas viajeras

Habíamos visto varias a lo largo de este viaja a Chile, la que muestro en las fotos está cerca de Santiago de Chile, y como veis por la gran cantidad de botellas, es un lugar bastante concurrido.

difunta correa cronicas viajeras

Más sobre la Difunta Correa en la wikipedia, la página oficial en San Juan (Argentina) tiene una versión muy detallada de la historia, destacando la fidelidad y el amor de Deolinda. Tenéis la historia en verso en el romancero criollo, e incluso hay vídeos en Youtube como este:

23. jul, 2010

Santiago de Chile, del Parque Metropolitano a la Plaza de Armas

estatua en plaza de armas

Santiago de Chile (para los chilenos, Santiago sencillamente) fue una de las ciudades que pude visitar en el viaje de Vuelta al Mundo que explicaba en este blog y a la que ha sido un placer volver. La ciudad se extiende en un llano entre valles ocupando unos 80 kilómetros de norte a sur y unos 35 de este a oeste.  Viven aquí 7 millones de santiagueños de los 16 que tiene el país. La ubicación de la ciudad tiene un punto positivo: está a hora y media de las pistas de esquí de los andes y también a hora y media de las playas del Pacífico. En el lado no tan positivo, la ciudad está en un valle entre montañas, lo que a veces dificulta que el viento pueda disipar la contaminación, causada sobre todo por el tráfico rodado.

Visitar los puntos más interesantes resulta sencillo: el metro funciona bien y los taxis no son caros. Os recomiendo visitar al menos estos lugares:

El Parque Metropolitano de Santiago, cuenta con el cerro de San Cristobal a 800 metros sobre el nivel del mar. En días claros ofrece unas magníficas vistas de la ciudad con la cordillera nevada de los Andes como telón de fondo. Paseos al aterdecer, terracitas para tomarse un refresco, un sitio romántico para muchos, un pulmón verde para la ciudad.

santiago desde el paruqe metropolitano

santiago desde el parque metropolitano

santiago desde el parque metropolitano

santiago desde el parque metropolitano

Lo ideal para bajar de nuevo al centro es usar el funicular que parte a los pies de la gran estatua de la Virgen María (con muchos devotos en la ciudad) y que conecta el  con el barrio de Bellavista. Esta es una zona bohemia, con mucha gente joven y creatividad en cada rincón… Una vez en Bellavista, cualquiera de las calles que nos llevan a la Avenida Santa María nos acercarán a la Plaza de Armas, paso obligado del turista, donde está la Catedral Metropolitana de Santiago, de claro estilo colonial…

catedral metropolitana de santiago

catedral metropolitana de santiago

plaza de armas

Plaza de Armas con el edifico de Correos al fondo

estatua en plaza de armas

Tras el terremoto del pasado 27 de febrero, la ciudad sigue recuperándose y creciendo. De hecho, el centro comercial en construcción que hay en la zona de la Costanera aspira a construir la torre más alta de latinoamérica. Las referencias al terremoto son inevitables y frecuentes, los chilenos no se resignan a sucumbir ante las fuerzas tectónicas, más bien al contrario: las dificultades son un aliciente para volver a poner en pie lo que cayó. Y un terremoto así no es ninguna broma: fuerza 8’5 en Concepción, fuerza 8 en Santiago, fuerza 7 en Valaparaíso… Hubo lugares en los que el maremoto llegó a 6 km tierra adentro. Inevitablemente, uno se imagina qué pasaría en Barcelona ante una catástrofe así y no puede más que estremecerse…

Vista la Plaza de Armas, es una buena opción pasear por la Calle Ahumada en dirección al Palacio de la Moneda…

Más información en la entrada sobre Santiago de la Wikipedia,

19. jun, 2009

Chile: Curacaví, chicha y empanada de pino

Chile: Curacaví, chicha y empanada de pino

Amaneció despejado, azul y brillante, un día perfecto para ir hasta el mar.

Desde Santiago de Chile, Rosa puso rumbó a Valparaíso, haciendo primero una parada en el pueblo de Curacaví. Allí probamos la chicha y las empanada de pino.

Curacaví es un pequeño pueblo, dispuesto a lo largo de una carretera y enclavado en las faldas de una montaña. Apenas una plaza con un parque donde está la iglesia y llamativos carteles electorales. Rosa lo elige por haber visto en televisión que son especialistas en la producción de chicha, y además nos pilla de camino entre Santiago y Valparaíso.

cronicas viajeras curacavi

cronicas viajeras curacavi 2

cronicas viajeras curacavi

cronicas viajeras curacavi

La chicha viene a ser un mosto de vino a medio fermentar. Tiene el sabor dulzón del mosto, y aunque no logramos averiguar su graduación alcohólica, seguro que algo sube. Nos encantó, y comprobamos que los chilenos se abastecían con botellas de litro traídas desde casa, como antiguamente en España se hacía con el vino a granel y como en algunas bodegas sirven hoy aún algunas bebidas. En mi etapa madrileña tenía una de esas bodegas justo delante de casa, donde compré el anís para intentar mi propio pacharán, con más pena que gloria.

El señor que atendía el establecimiento Chicha Duran -100 años de tradición- de Curacaví (una caseta de madera con un precario techado que alberga algunas mesas y grandes tinajas semi enterradas) nos cuenta amablemente que la chicha aguanta unos días si se mantiene fresca y si no le da la luz. Rosa propone el frigorífico, pero el señor sugiere que es mucho mejor enterrar la botella (señalando las tinajas casi vacias) alegando que enfriar demasiado la chicha no es buena idea. No me imagino a Rosa enterrando botellas de chicha en las jardineras de su precioso y chic apartamento en Santiago, pero reconozco que tal escena sería digna de un youtubazo.

cronicas viajeras curacavi 4

La empanada de pino es en realidad una jugosa empanada que contiene un sofrito de carne (presumo vacuno) y cebolla. Está deliciosa y la de Curacaví no será la única en caer…

Las vimos en todas partes y son muy populares: como podéis comprobar en la Wikipedia, la empanada de pino es todo un símbolo nacional.

Easy AdSense by Unreal