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Tres hoteles muy recomendables en Chile

En este viaje a Chile del que os vengo hablando en los últimos posts y que agradezco una vez más a LAN he tenido oportunidad de conocer tres hoteles, más que recomendables. Los tres se engloban en presupuestos más bien altos: si os gusta estar mucho más que cómodos y cierto toque de glamour, estaréis en vuestra salsa. Y si preferís otro tipo de alojamientos, quizás queráis probar alguna noche de todos modos: la experiencia vale la pena.

W Santiago

Prácticamente nuevo (se inauguró en noviembre de 2009), se trata del primer hotel W (Starwood) en latinoamérica (por cierto, no hace tanto que han inaugurado también uno en Barcelona, este artículo explica muy bien su servicio Whatever Whenever). Está en el barrio El Golf, rodeado de torres modernas en lo que se llama «Sanhattan». Ya os he hablado del restaurante de cocina nikkei Osaka, en el mismo hotel, excelente, añadiré sólo que los desayunos en el restaurante NoSo cumplen cualquier expectativa. Los empleados se deshacen en atenciones al huesped. Y admiten mascotas (detalle que para los que tenemos perro, aunque no lo podamos llevar tan lejos, no deja de ser motivo de agrado). Hay varios tipos de suites, cuyos precios van a la par de sus creativos nombres:  Wonderful, Spectacular, Cool Corner,  Suite marvelous,  Fantastic Suites, WOW Suites (un detallito de esta: frente a la cama y ante un ventanal desde el que se ve casi todo «Sanhattan», una bañera enorme, visible desde la sala gracias a un espejo en el techo. Ossssea) y la Extreme WOW suite. De 259$ la noche en temporada baja y oferta promocional a los 3.500 $…) En el bar, buenas copas, gente chic y bellezas chilenas…

W Santiago está en la calle Isidora Goynechea 3000, el Golf, Santiago de Chile

Vistas desde el hotel W Santiago

Vistas desde el hotel W Santiago

Detalle de una habitación del hotel W Santiago

Detalle del hall del W Santiago

 

Casa Higueras (Valparaíso)

Más tradicional y familiar que el anterior, aquí las maderas nobles y los balcones encalados cobran protagonismo al acero y al cristal. Habitaciones cómodas y acogedoras, con excelentes vistas desde Cerro Alegre a la bahía de Valparaíso desde gran parte de ellas y desde la estupenda terraza. Amabilidad exquisita, los desayunos pueden dejar satisfecho al más carpanta. El trabajo de restauración de la casona que hoy es hotel lo dota de confort y rincones llenos de encanto. Wi-fi en todo el hotel (detalle) y no se puede fumar en el interior (detallazo). Las vistas desde la terraza que corona el edifico son espectaculares, especialmente de noche. Las tarifas aquí van de los 203 $ a los 383 $ en función del tipo de suite y la temporada. Un paseo relajado te llevará en pocos minutos a los miradores más bonitos de Valparaíso a través de calles de vivos colores: la situación de Casa Higueras (Calle Higuera 133, Cerro Alegre) es excelente.

vistas desde casa Higueras Valparaiso

vistas desde casa Higueras Valparaiso

Vistas desde Casa Higueras Valparaiso

Vistas desde Casa Higueras Valparaiso

vistas al cerro desde la terraza de Casa Higueras

vistas al cerro desde la terraza de Casa Higueras

Terraza de Casa Higueras

Terraza de Casa Higueras

Gran Hotel Gervasoni (Valparaíso)

Para ser honestos, no me hospedé en este hotel (sino en el anterior) pero compartimos almuerzo con su Gerente, Paulo Briceño, en la agradable terraza de este hotel, fácilmente reconocible por su fachada color albero en el número 1 del Paseo Gervasoni (uno de los dos imprescindibles, junto con el Paseo Atkinson). Paulo es un amante del buen vino y dispone de una bodega que aspira a ser de las mejores del país. El hotel es la reconstrucción completa de una antigua casa señorial que se ha hecho queriendo dejar ese antiguo regusto de lujo comedido, de maderas nobles y de lugar carismático. Quince habitaciones, especialmente discutidas para Fin de Año, pues el hotel es un excelente mirador para ver los fuegos artificiales que la última noche de diciembre iluminan la bahía de Valparaíso, uno  de los shows pirotécnicos más importantes del mundo.

Hotel Gervasoni en Valparaíso

Hotel Gervasoni en Valparaíso

Hotel Gervasoni en Valparaíso

Hotel Gervasoni en Valparaíso

Situación en el mapa
Comentarios de este artículo:
  1. caro 30 enero, 2013 Reply

    que no se pueda fumar en un hotel, pues está bien, no tienes porque apestar a los demás, pero que tengas que sufrir la pestuza y los ruidos de las mascotas de los demás, me parece una pu… faena tan desagradable o más que la de fumar, porque si alguien fuma en la habitación contigua a mi no me afecta, pero si a su perrito le da por ladrar, nos jodemos todos en 7 habitaciones a la redonda.
    Muy mal eso de admitir mascotas, o muy bien, ya sabemos donde no quedarnos muchos y donde si podeís ir otros tantos, aunque para lo de fumar, que no es sano desde luego, podría suceder lo mismo.

  2. hola Caro, gracias por tu comentario

    Veo que estamos de acuerdo en lo de no fumar: ya tenemos algo en común.

    Lo de las mascotas es un poco como los dueños: normalmente si la educas bien y te preocupas por los demás, no tienen por qué molestar. Mi perro, por ejemplo, no ladra (a no ser que alguien entre en casa). Pero tampoco es un ser racional al que le puedas explicar algunas cosas. Estoy de acuerdo contigo en que un perro que ladra sin parar es una molestia (a mi también me molestaría). Un perro que ladra muy esporádicamente es como el que mueve una silla cuando no toca o el que tiene un niño que llora.

    Por que empezamos haciendo comentarios así sobre las mascotas, y es fácil extenderlo a los que roncan, a los muy fogosos en el amor o a las cañerías…

    Todo con mesura, todo con la mejor intención e intentando no molestar, y todo con un respeto a los demás, ¿no?

    Seguro que en eso también estamos de acuerdo 🙂

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