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Asómate aquí: una noche en Barra Grande KiteCamp

En nuestro camino desde Caburé a Jericoacoará tuvimos una parada en la costera población de Barra Grande. Llegamos ya entrada la tarde y salíamos al día siguiente a primera hora, se trataba de una parada técnica para que el chófer descansara y para evitar conducir de noche: como durante la noche el asfalto se mantiene caliente, no es raro encontrarse con ganado tumbado en la carretera en cualquier curva…

Barra Grande, en el estado brasileño de Piauí, es un pequeño pueblo muy animado por ser un punto ideal para la práctica del surf y del kitesurf, por los fuertes vientos y las apacibles playas. Nos alojamos en la pousada Barra Grande Kitesurf, formada por cómodo y amplios bungalows construidos con materias primas locales. Tanto las calles más cercanas a la playa como las propias instalaciones de la pousada no están asfaltadas, sino que uno anda sobre arena de playa todo el día. Muy agradable. La pousada es muy cómoda, con baños en cada bungalow que están al aire libre pero protegidos de miradas indiscretas y a la sombra refrescante de vegetación natural; bien surtidos desayunos y una playa estupenda enfrente. Llegamos justo a tiempo de ver una puesta de sol maravillosa…

Puesta de sol en Barra Grande (Brasil)

Puesta de sol en Barra Grande (Brasil)

Os contaré dos anécdotas. La primera tiene que ver con tecnología: tenía interés en conectarme al wifi de la pousada para comprobar un par de cosillas en el coreo electrónico, y al preguntar me dijeron que el mejor punto para “ligar” wifi era en una plataforma de madera elevada sobre la playa donde había un bar de la pousada. Subí a la plataforma, me instalé frente al Atlántico con las últimas luces de la puesta de sol, un paisaje maravilloso. Pero el bar estaba cerrado, y a los pocos minutos me di cuenta de que estaba solito y a oscuras: tuve que usar el brillo de la pantalla de mi macbook para salir de allí sin tropezar con mesas, sillas o escalones… Segunda vez en el viaje que la pantalla del mac nos resulta útil como linterna tras aquella ducha del cuatro fail en cadena en Sao Luis.

Puesta de sol en Barra Grande (Brasil)

La segunda es gastronómica: en los pueblos que cruzamos en la ruta hasta aquí habíamos visto muchas veces anunciado un plato local “carne de sol“. Resulta que en muchos lugares cuelgan grandes trozos de carne en las fachadas de las carnicerías, para que se seque al sol. Luego se sirve desmigada, y tiene un sabor potente y cárnico. No teníamos hambre después de pasarnos el día en el coche, pero resultó que justo frente a la pousada había una pizzería muy coqueta: unas cervecitas, una caipi y una pizza de carne de sol con los pies en arena de playa fresquita y música tranquila nos dieron una velada ideal. Lo curioso no fue tanto la carne, que estaba pero que muy buena, como que es la primera pizzería que visito donde en lugar de cubiertos a los comensales les dan guantes de plástico por si no quieren mancharse los dedos con la pizza…

Por la mañana, antes de que nos recogieran para seguir nuestro camino, tuve tiempo de grabar un Asómate aquí desde la hamaca de mi bungalow: (de nuevo, disculpas por la tos)

Situación en el mapa

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